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CAFARNAUM, “LA CIUDAD DE JESÚS”

Iglesia de CafarnaumLos nuevos restos descubiertos en Cafarnaum nos ayudan a colocar varios pasajes de los Evangelios en el contexto humano y físico de aquel sitio. Sabemos por los Evangelios que Jesús dejó Nazareth y se instaló en Cafarnaum (Mt 4,12) que de algún modo se convirtió en “su propia ciudad" (Mt 9,1). En realidad Cafarnaum, mucho más que Nazareth, ofreció a Jesús una doble ventaja que marcó su actividad mesiánica. En primer lugar, Cafarnaum era un cruce de importancia primaria camino de Damasco; mientras que Nazareth era una aldea montañosa y aislada. En segundo lugar, Cafarnaum estaba suficientemente aparada de los centros grandes y sobre todo de Tiberíades, donde Herodes había puesto su capital. De este modo Jesús fue capaz de extender su mensaje mesiánico a muchas personas sin chocar demasiado pronto con el problema de los líderes políticos y religiosos. En contraste con Nazareth, la población de Cafarnaum estaba sumamente diversificada: pescadores, agricultores, artesanos, comerciantes, patrones, etc. Las relaciones entre los habitantes de Cafarnaum y los Romanos eran sorprendentemente cordiales. Fue un centurión romano quien construyó la sinagoga para la comunidad judía. Los ancianos del pueblo, correspondiendo a su bondad, suplicaron a Jesús que curara al criado del centurión (Lc 7,1-10). En general, los habitantes de Cafarnaum eran trabajadores recios, tranquilos y de mente abierta; Esta es la gente entre la que Jesús escogió a muchos de sus apóstoles, algunos pescadores (Pedro, Andrés, Santiago, Juan -Mt 4,12-22) o incluso jefes de publicanos (Mateo - Mc 2,13).

LA CASA DE SIMÓN PEDRO 

Casa de Simón PedroLa comunidad cristiana de Cafarnaum prestó una atención especial a la casa de Simón Pedro. Aquella casa se convirtió muy pronto en “la casa" de los seguidores de Jesús, es decir, en un domus-ecclesia. En realidad, la casa descubierta de Pedro es el primer ejemplo de un domus-ecclesia en el mundo cristiano. Los motivos especiales para esta opción pueden ser encontrados en los Evangelios. Jesús mismo había escogido aquella casa como su casa en Cafarnaum. De la misma manera aquel Cafarnaum se hizo "la ciudad de Jesús ", podrían llamar a la casa de Pedro perfectamente "la casa de Jesús". En la lectura de los Evangelios, continuamente referencias a la casa de Pedro (Mc 1,29-34; cfr. Mt 8,14-17; Lc 4,38-41).

Hay varios detalles que recientes descubrimientos arqueológicos pueden aclarar de un modo concreto. La casa visitada por Jesús estaba tan sólo a 30 metros, aproximadamente, al sur de la sinagoga.

Era una casa grande, con varias estancias techadas alrededor de un espacioso patio. Así pues, no puede sorprendernos que en los Evangelios leamos que la misma casa fuera compartida por tres familias, a saber, por la familias de Pedro, de su hermano Andrés y de la suegra de Pedro. En realidad este era el modelo estándar de las viviendas de Cafarnaum.

Leemos que "la ciudad entera se apiñó alrededor de la puerta". Este detalle claramente sugiere que había un espacio grande disponible delante de la casa. Ésta es la cuestión de verdad. La casa se situaba a lo largo de la calle principal del pueblo y había un espacio adicional entre la espaciosa calle y la entrada que conduce al patio de la casa.

La mención de la gente que se juntó delante de la puerta es una referencia literaria a Mc 1,33. La expresión griega "en oikoi" puede ser traducida como “en una casa”, o “en casa”, aunque parece más apropiado tomar la segunda acepción. En otras palabras, la curación de los paralíticos ocurrió en la casa de Pedro donde Jesús vivió. La bajada de los paralíticos de la azotea no es extraña en absoluto en el contexto de la casa de Pedro, pues una habitación estaba cubierta por claraboyas a las que se accedía por un tramo de las escaleras del patio. (Mc 2,1-4; cfr. Mt 9,1-18; Lc 5,17-26).

Otro pasaje representa a las dos familias de Jesús, es decir sus parientes que esperan fuera, y sus seguidores que le escuchan en la casa. En el momento en que se escribe el Evangelio de Marcos, el contraste entre los que están fuera y los que están dentro de la casa tiene dimensiones eclesilógicas y cristológicas, haciendo referencia los que están dentro o fuera de la comunidad cristiana. Así pues, la casa de Jesús en Cafarnaum recibe aquí las connotaciones de un domus-ecclesia (Mc 3,20-21 y 31-35; cfr. Mt 12,46-50; Lc 8,10-21).

JAIRO Y EL CENTURIÓN ROMANO

Además de la casa de Simón Pedro, en los Evangelios se mencionan explícitamente tres casas más: la casa de Mateo, donde Jesús cenó con publicanos (Mc 2,15-17); la casa del jefe de sinagoga Jairo, cuya hija fue devuelta a la vida por Jesús (Mc 5,21-23; 35-43); y la casa del centurión romano (Lc 7,1-10), aunque no hay ningún modo saber dónde se ubican estas casas. Lo mismo ocurre con la casa de los apóstoles Santiago y Juan, la cual debía estar también en Cafarnaum (Mc 1,19-20). Al parecer su ubicación no interesó a la comunidad cristiana de Cafarnaum y este detalle cayó en el olvido. Es probable que alguno de los restos que se ven las excavaciones corresponda con las mencionadas casas, sólo la de Pedro ha sido identificada.

JESÚS EN LA SINAGOGA

Sinagoga blancaSólo un edificio de público, la sinagoga construida por el centurión romano (Lc 7,5) es mencionado en los Evangelios. Desde luego, la sinagoga era el hogar de la comunidad judía y Jesús lo visitó en varias ocasiones. En aquella sinagoga de Cafarnaum Jesús predicó y realizó algunos milagros. Leemos en Mc 1,21-28: "Entraron en Cafarnaum; al llegar el sábado, fue a la sinagoga y les enseñaba. Y quedaron admirados de su doctrina, pues les enseñaba como quien tiene potestad y no como los escribas. Se encontraba en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu inmundo, y decía a gritos: ¿Qué hay entre nosotros y tú, Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos? ¡Sé quién eres tú, el Santo de Dios! Y Jesús le conminó diciendo: Calla, y sal de él. Entonces, el espíritu inmundo, zarandeándolo y dando una gran voz, salió de él. Y se quedaron todos estupefactos, de modo que se preguntaban entre sí diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Manda con potestad incluso a los espíritus inmundos y le obedecen. Y su fama corrió pronto por toda la región de Galilea".

En esta misma sinagoga Jesús prometió la Eucaristía. El evangelista San Juan dedicó un capítulo largo al discurso de Jesús sobre el pan de vida (Jn 6,22-71). “Yo soy el pan de vida. Él que viene a mí nunca tendrá el hambre; él que cree en mí jamás tendrá sed... Soy el pan vivo que baja del cielo, de modo que un hombre pueda comerlo y no morir. Soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Quien come este pan vivirá para siempre, y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo... En verdad os digo: Si no coméis la carne del Hijo de hombre y bebéis su sangre, no tendréis la vid. Quien realmente come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y lo resucitaré en el último día..”. Él enseñó esta doctrina en Cafarnaum, en la sinagoga.

Algunos restos de la sinagoga del primer siglo han sido encontrados en la misma área donde la comunidad judía de finales del siglo IV construyó la monumental sinagoga blanca. Es extraño que sea la peregrina Egeria la única que mencione la sinagoga de Cafarnaum, mientras que las fuentes judías guarden silencio sobre este espléndido edificio que, a buen seguro, es la reina de las sinagogas de Galilea.

CONCLUSIÓN

Con frecuencia, los peregrinos se quedan perplejos al contemplar una sinagoga judía y un lugar santo cristiano espalda con espalda. Ciertamente, la ubicación delos dos edificios públicos fue dictada por la preocupación de conservar la sacralidad de ambos sitios; la iglesia octagonal de hecho fue construida para perpetuar la ubicación exacta de la casa de San Pedro; y finales del cuarto siglo la sinagoga blanca se elevó sobre los restos de antiguas sinagogas.

Más asombroso aún es descubrir que la sinagoga blanca es de finales del siglo IV. Algunos eruditos encontraron increíble que una sinagoga tan monumental pudiera ser construida bajo el mandato de emperadores cristianos. Por suerte las excavaciones incitaron una nueva investigación acerca de las sinagogas monumentales de Galilea, resultando que este tipo de sinagogas se llegaron a construir incluso en el siglo VI, como es el caso dela sinagoga Nabratein.

Finalmente los restos desenterrados son por ahora un libro abierto para cualquier visitante y para los peregrinos que vienen a este sitio bíblico para tener un contacto personal con la ciudad de Jesús.