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Indice del artículo
Mar de Galilea
Cafarnaum
Bienaventuranzas
Primado de Pedro
Tabgha
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MAR DE GALILEA

mar de Galilea

"Mientras caminaba junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón el llamado Pedro y Andrés su hermano, que echaban la red al mar, pues eran pescadores. Y les dijo: Seguidme y os haré pescadores de hombres. Ellos, al instante, dejaron las redes y le siguieron.

Pasando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y Juan su hermano, que estaban en la barca con su padre Zebedeo remendando sus redes; y los llamó. Ellos, al instante, dejaron la barca y a su padre, y le siguieron."

Mateo 4, 18-22


CAFARNAUM, “LA CIUDAD DE JESÚS”

Iglesia de CafarnaumLos nuevos restos descubiertos en Cafarnaum nos ayudan a colocar varios pasajes de los Evangelios en el contexto humano y físico de aquel sitio. Sabemos por los Evangelios que Jesús dejó Nazareth y se instaló en Cafarnaum (Mt 4,12) que de algún modo se convirtió en “su propia ciudad" (Mt 9,1). En realidad Cafarnaum, mucho más que Nazareth, ofreció a Jesús una doble ventaja que marcó su actividad mesiánica. En primer lugar, Cafarnaum era un cruce de importancia primaria camino de Damasco; mientras que Nazareth era una aldea montañosa y aislada. En segundo lugar, Cafarnaum estaba suficientemente aparada de los centros grandes y sobre todo de Tiberíades, donde Herodes había puesto su capital. De este modo Jesús fue capaz de extender su mensaje mesiánico a muchas personas sin chocar demasiado pronto con el problema de los líderes políticos y religiosos. En contraste con Nazareth, la población de Cafarnaum estaba sumamente diversificada: pescadores, agricultores, artesanos, comerciantes, patrones, etc. Las relaciones entre los habitantes de Cafarnaum y los Romanos eran sorprendentemente cordiales. Fue un centurión romano quien construyó la sinagoga para la comunidad judía. Los ancianos del pueblo, correspondiendo a su bondad, suplicaron a Jesús que curara al criado del centurión (Lc 7,1-10). En general, los habitantes de Cafarnaum eran trabajadores recios, tranquilos y de mente abierta; Esta es la gente entre la que Jesús escogió a muchos de sus apóstoles, algunos pescadores (Pedro, Andrés, Santiago, Juan -Mt 4,12-22) o incluso jefes de publicanos (Mateo - Mc 2,13).

LA CASA DE SIMÓN PEDRO 

Casa de Simón PedroLa comunidad cristiana de Cafarnaum prestó una atención especial a la casa de Simón Pedro. Aquella casa se convirtió muy pronto en “la casa" de los seguidores de Jesús, es decir, en un domus-ecclesia. En realidad, la casa descubierta de Pedro es el primer ejemplo de un domus-ecclesia en el mundo cristiano. Los motivos especiales para esta opción pueden ser encontrados en los Evangelios. Jesús mismo había escogido aquella casa como su casa en Cafarnaum. De la misma manera aquel Cafarnaum se hizo "la ciudad de Jesús ", podrían llamar a la casa de Pedro perfectamente "la casa de Jesús". En la lectura de los Evangelios, continuamente referencias a la casa de Pedro (Mc 1,29-34; cfr. Mt 8,14-17; Lc 4,38-41).

Hay varios detalles que recientes descubrimientos arqueológicos pueden aclarar de un modo concreto. La casa visitada por Jesús estaba tan sólo a 30 metros, aproximadamente, al sur de la sinagoga.

Era una casa grande, con varias estancias techadas alrededor de un espacioso patio. Así pues, no puede sorprendernos que en los Evangelios leamos que la misma casa fuera compartida por tres familias, a saber, por la familias de Pedro, de su hermano Andrés y de la suegra de Pedro. En realidad este era el modelo estándar de las viviendas de Cafarnaum.

Leemos que "la ciudad entera se apiñó alrededor de la puerta". Este detalle claramente sugiere que había un espacio grande disponible delante de la casa. Ésta es la cuestión de verdad. La casa se situaba a lo largo de la calle principal del pueblo y había un espacio adicional entre la espaciosa calle y la entrada que conduce al patio de la casa.

La mención de la gente que se juntó delante de la puerta es una referencia literaria a Mc 1,33. La expresión griega "en oikoi" puede ser traducida como “en una casa”, o “en casa”, aunque parece más apropiado tomar la segunda acepción. En otras palabras, la curación de los paralíticos ocurrió en la casa de Pedro donde Jesús vivió. La bajada de los paralíticos de la azotea no es extraña en absoluto en el contexto de la casa de Pedro, pues una habitación estaba cubierta por claraboyas a las que se accedía por un tramo de las escaleras del patio. (Mc 2,1-4; cfr. Mt 9,1-18; Lc 5,17-26).

Otro pasaje representa a las dos familias de Jesús, es decir sus parientes que esperan fuera, y sus seguidores que le escuchan en la casa. En el momento en que se escribe el Evangelio de Marcos, el contraste entre los que están fuera y los que están dentro de la casa tiene dimensiones eclesilógicas y cristológicas, haciendo referencia los que están dentro o fuera de la comunidad cristiana. Así pues, la casa de Jesús en Cafarnaum recibe aquí las connotaciones de un domus-ecclesia (Mc 3,20-21 y 31-35; cfr. Mt 12,46-50; Lc 8,10-21).

JAIRO Y EL CENTURIÓN ROMANO

Además de la casa de Simón Pedro, en los Evangelios se mencionan explícitamente tres casas más: la casa de Mateo, donde Jesús cenó con publicanos (Mc 2,15-17); la casa del jefe de sinagoga Jairo, cuya hija fue devuelta a la vida por Jesús (Mc 5,21-23; 35-43); y la casa del centurión romano (Lc 7,1-10), aunque no hay ningún modo saber dónde se ubican estas casas. Lo mismo ocurre con la casa de los apóstoles Santiago y Juan, la cual debía estar también en Cafarnaum (Mc 1,19-20). Al parecer su ubicación no interesó a la comunidad cristiana de Cafarnaum y este detalle cayó en el olvido. Es probable que alguno de los restos que se ven las excavaciones corresponda con las mencionadas casas, sólo la de Pedro ha sido identificada.

JESÚS EN LA SINAGOGA

Sinagoga blancaSólo un edificio de público, la sinagoga construida por el centurión romano (Lc 7,5) es mencionado en los Evangelios. Desde luego, la sinagoga era el hogar de la comunidad judía y Jesús lo visitó en varias ocasiones. En aquella sinagoga de Cafarnaum Jesús predicó y realizó algunos milagros. Leemos en Mc 1,21-28: "Entraron en Cafarnaum; al llegar el sábado, fue a la sinagoga y les enseñaba. Y quedaron admirados de su doctrina, pues les enseñaba como quien tiene potestad y no como los escribas. Se encontraba en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu inmundo, y decía a gritos: ¿Qué hay entre nosotros y tú, Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos? ¡Sé quién eres tú, el Santo de Dios! Y Jesús le conminó diciendo: Calla, y sal de él. Entonces, el espíritu inmundo, zarandeándolo y dando una gran voz, salió de él. Y se quedaron todos estupefactos, de modo que se preguntaban entre sí diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Manda con potestad incluso a los espíritus inmundos y le obedecen. Y su fama corrió pronto por toda la región de Galilea".

En esta misma sinagoga Jesús prometió la Eucaristía. El evangelista San Juan dedicó un capítulo largo al discurso de Jesús sobre el pan de vida (Jn 6,22-71). “Yo soy el pan de vida. Él que viene a mí nunca tendrá el hambre; él que cree en mí jamás tendrá sed... Soy el pan vivo que baja del cielo, de modo que un hombre pueda comerlo y no morir. Soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Quien come este pan vivirá para siempre, y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo... En verdad os digo: Si no coméis la carne del Hijo de hombre y bebéis su sangre, no tendréis la vid. Quien realmente come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y lo resucitaré en el último día..”. Él enseñó esta doctrina en Cafarnaum, en la sinagoga.

Algunos restos de la sinagoga del primer siglo han sido encontrados en la misma área donde la comunidad judía de finales del siglo IV construyó la monumental sinagoga blanca. Es extraño que sea la peregrina Egeria la única que mencione la sinagoga de Cafarnaum, mientras que las fuentes judías guarden silencio sobre este espléndido edificio que, a buen seguro, es la reina de las sinagogas de Galilea.

CONCLUSIÓN

Con frecuencia, los peregrinos se quedan perplejos al contemplar una sinagoga judía y un lugar santo cristiano espalda con espalda. Ciertamente, la ubicación delos dos edificios públicos fue dictada por la preocupación de conservar la sacralidad de ambos sitios; la iglesia octagonal de hecho fue construida para perpetuar la ubicación exacta de la casa de San Pedro; y finales del cuarto siglo la sinagoga blanca se elevó sobre los restos de antiguas sinagogas.

Más asombroso aún es descubrir que la sinagoga blanca es de finales del siglo IV. Algunos eruditos encontraron increíble que una sinagoga tan monumental pudiera ser construida bajo el mandato de emperadores cristianos. Por suerte las excavaciones incitaron una nueva investigación acerca de las sinagogas monumentales de Galilea, resultando que este tipo de sinagogas se llegaron a construir incluso en el siglo VI, como es el caso dela sinagoga Nabratein.

Finalmente los restos desenterrados son por ahora un libro abierto para cualquier visitante y para los peregrinos que vienen a este sitio bíblico para tener un contacto personal con la ciudad de Jesús.


MONTE DE LAS BIENAVENTURANZAS

Iglesia del Monte de las BienaventuranzasEn este monte hermoso de las bienaventuranzas, fácilmente podemos evocar al Señor.

No tengamos reparos en pensar que, en cualquier momento, podemos pisar allí mismo donde Cristo pisó, pero sobre todo, debemos abrirnos a captar y hacer realidad lo que Cristo aquí enseñó: Las Bienaventuranzas (Mt 5, 1-7).

La Iglesia es del arquitecto italiano Barluzzi del año 1937, y él mismo nos la describe con estas palabras:

«Sobre las dulces colinas que rodean el lago de Tiberíades, a 150 m. de altura, al Norte, y que recuerdan el sermón de la Montaña…ha surgido en 1938 el santuario de las Bienaventuranzas. Domina el lago desde una altura aproximada de 200 m. La Iglesia es de planta octogonal (porque ocho son las bienaventuranzas), rematada por una cúpula, y arcos abiertos en torno al altar. Y, desde la galería exterior que la circunda, se puede disfrutar al máximo de la contemplación de tan singular panorama, al tiempo que se escucha el gorjeo de los pájaros, y el alma descansa entre el azul del cielo y el mar, y el colorido de las flores sobre el fondo verde de la colina. Por su forma y colorido, el Santuario de las Bienaventuranzas muestra la joya estética y espiritual que puede producir una sencillez, junto a una elegancia no artificiosa, que envuelve el espíritu en la contemplación de la piedad.»

Por razones estéticas y panorámicas, se eligió la cima para la nueva Iglesia como lugar teológico de este evento de la vida del Señor. En la sustancia, da lo mismo.

El lugar primigenio está más abajo, en la ladera, cerca del lago, donde hay unas pocas ruinas, frente a la Iglesia del Primado. La Monja española EGERIA recuerda ese lugar y esta tradición, cuando escribe, en el s. IV:

«En un monte que está allí cerca hay una cueva, subiendo a la cual pronunció el Señor la bienaventuranzas».

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos (Mateo 5,3).

¿Quién hace, Jesús, feliz como Tú?
mi alma hoy canta llena de luz,
Jesús, oh Gozo Eterno.
El cielo se acerca para el pecador
que arrepentido siente dolor.
Jesús, oh Gozo Eterno.

(Texto de una placa a la mano derecha del descansillo, en el camino de la iglesia hacia el hospicio)


PRIMADO DE PEDRO

Aquí fue donde, según una antiquísima tradición, Pedro y sus compañeros, después de la Resurrección del Señor, llenaron de abundante pesca las redes, después de una noche inútil, a la voz del Señor que, desde la orilla, les dijo: "Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis".

Escultura de Jesús y san Pedro Y aquí mismo, como nos cuenta el Evangelio, el Señor les tenía preparado el desayuno -peces asados- y Pedro va a ser nombrado y constituido el primer Papa, pero primero es puesto a prueba. Jesús lo examina, pero no de Teología, sino de Amor. Y parece que Jesús se solaza en el triple interrogatorio sobre lo mismo: “¿Pedro me amas más que éstos?” Y esto por tres veces… Jesús conoce a Pedro y no duda de su amor, lo que pasa es que Pedro le había negado por tres veces días antes, en el atrio de Jerusalén, y Pedro comprende que Jesús quiere doblegar la presunción de este hombre tosco y rudo.

Por eso contesta ahora sin arrogancia, con cierta timidez: "Señor, tú sabes todo, tú sabes que te amo"... Jesús queda satisfecho con la reacción de Pedro y por ello le confía la difícil misión de proseguir su obra a través de los siglos. La fuerza del Resucitado nunca faltará a la Iglesia, pero ésta quedó confiada a un hombre -más o menos digno- que a «dedo», sin ningún mérito, ha elegido Jesús.

San Juan asocia este relato de la entrega del Primado con la pesca milagrosa: Yo os haré pescadores de hombres, pues Jesús, en esa piedra -Mensa Christi- les tenía preparado un almuerzo, con un pez, -no de los pescados-, que él estaba asando, que se lo ofrece a los discípulos, juntamente con pan. Los primitivos cristianos, -en cuyo seno se escribieron los evangelios (repetimos)-, significaban en estos dos elementos; pan + pez, el símbolo del banquete eucarístico. Esto lo hemos visto también en el mosaico del altar de la Iglesia de la multiplicación.

Es como si a orillas del lago compartiera el Resucitado una singular Eucaristía con este pequeño grupo de incondicionales, antes de ceder a Pedro el liderazgo de su comunidad. La Iglesia, pues, cimentada sobre el misterio eucarístico, realiza su andadura aceptando el liderazgo de Pedro. Es una gran barca, que guiada por su timonel -Pedro- intenta meter en sus redes a cuantos peces -creyentes- pueda del mar -el mundo-. Y esto sólo es posible si pescadores -creyentes- y timonel se nutren del alimento (pan + pez) de la Eucaristía = Jesús Resucitado.

IGLESIA DEL PRIMADO

La Iglesia del Primado está construida sobre otras más antiguas. La historia se repite en todos los Santos Lugares, y las causas son las mismas: los cristianos construyen un lugar de culto para conservar la memoria de un hecho del Señor. Viene los invasores (persas el 614; musulmanes, el terrible Bibars, el 1263, etc) y la destruyen. Vuelve a ser reconstruido (Bizantinos, Cruzados, etc. hasta que se ocupan de los Santos Lugares los Franciscanos).

escalones exteriores de la iglesia del primadoSe ha llamado esta Iglesia, además del Primado, por lo que se ha dicho de las palabras de Jesús a Pedro «Apacienta mis ovejas, apacienta mis corderos», Iglesia de los «Doce Tronos», por aquellas palabras de Cristo «Y os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel», e Iglesia de «Carbones», que alude, sin duda, a las brasas que se mencionan en el evangelio de san Juan: Jesús, hemos dicho, estaba esperando a los apóstoles con el desayuno preparado: estaba asando unos peces.

- Por eso es interesante fijarse, dentro de Capilla, en la roca debajo del altar, donde estaban las brasas y los peces. Por eso se llama a esta roca «Mensa Domini», la Mesa del Señor, como también puede simbolizar la «roca» que es Pedro.

- Y, fuera de la Capilla, en la parte de pared lateral que da al mar, también es interesante fijarse en los escalones excavados en la roca, aunque hoy muy gastados y protegidos por una pequeña verja, «sobre los que, como nos transmite la peregrina Egeria, estuvo de pie el Señor».

La escultura de Jesús confirmando a san Pedro como pastor de la Iglesia, es obra del franciscano A. Martín.

 


TABGHA

TagbaEste delicioso lugar se denomina TABGHA o «siete fuentes». El vocablo Tabgha es una corrupción de la palabra griega “Heptapegón”, así conocida esta región por sus abundantes fuentes. Los bizantinos utilizaron siete de ellas para balnearios, de ahí su nombre de “siete”.

La peregrina Egeria nos dice: «Allí mismo, sobre el mar, hay un campo con hierba abundante y muchas palmeras y, junto a ellas, siete fuentes, de cada una de ellas brota agua abundante».

Aquí, al píe del monte donde se oyeron, por primera vez, las bienaventuranzas y aquí fue donde comieron hasta hartarse cinco mil personas con cinco panes y dos peces, multiplicándose en las manos de Jesús.

IGLESIA DE LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES

Moisaco de los panes y los pecesLa Iglesia que conmemora el hecho de la multiplicación de los panes es de reciente construcción. Fue consagrada en el año 1982, junto a un monasterio benedictino existente aquí anteriormente.

Pero esta Iglesia, como se puede ver en los planos expuestos en el atrio, está construida sobre los cimientos de otra bizantina del s. V, y esto, precisamente, es lo más interesante de ver, pues, a esta iglesia del siglo V pertenece lo que se descubrió en 1.911 por la investigación de una Sociedad Católica de Colonia (P. Karge).

Se descubrió una parte de los mosaicos hoy visibles en el pavimento y en el crucero, donde se ve una clara influencia del valle del Nilo: las aves, la flor de loto; flamenco luchando con una serpiente, garzas, un ganso picando unos arbustos.

Así pues, esta Iglesia está construida sobre otras tres: la del s. V, del Patriarca Martirios, sobre la de santa Elena, sobre la de José, conde de Tiberias, como se puede leer en los planos del atrio.

Pero lo más interesante es la piedra-roca que está debajo del altar, lugar donde Jesús puso los panes para que los repartiesen los apóstoles. El mosaico de delante del altar, que representa un canastillo de panes flanqueado por peces, es el más sencillo y quizá el menos artístico, aunque es el más conocido y representativo de lo que se conmemora en este lugar.

Sencillez y síntesis para crear una imagen evocadora: es la síntesis del evangelio de la multiplicación de los panes, hecha por la ya mencionada peregrina Egeria: «En ese campo sació el Señor al pueblo con cinco panes y dos peces».