|
Los viajes en avión, especialmente los de larga distancia pueden exponer a los pasajeros a diversos factores que pueden afectar a su bienestar. Las personas con algunas enfermedades crónicas, como pueden ser problemas del corazón, respiratorios o circulatorios (como varices) deben consultar a su médico o acudir a un centro de atención al viajero con suficiente antelación antes de viajar. Siendo interesante disponer de un pequeño informe médico (mejor en inglés) si es una enfermedad grave o de alergias importantes a posibles alimentos o medicaciones. También las personas intervenidas quirúrgicamente o tratadas de desprendimiento de retina deben consultar antes de viajar.
A CONTINUACIÓN INDICO ALGUNOS CONSEJOS PARA REALIZAR DURANTE EL VIAJE.
· Durante el descenso, hay cambios de presión que pueden afectar al oído y provocar dolor. Tragar, masticar o bostezar, alivia normalmente las molestias. En casos de viajes con bebés, darles de comer o ponerles el chupete estimula la acción de tragar y les alivia.
· La baja humedad del ambiente puede producir sequedad de la piel y molestias en ojos, boca, y nariz. Utilizar cremas hidratantes, uso de gotas nasales de suero fisiológico y en los ojos, sobre todo los que usan lentillas.
Beber líquidos abundantes, sobre todo zumos y no abusar de bebidas alcohólicas.
· El cambio de presión afecta a los gases de la cavidad abdominal, por ello es aconsejable utilizar ropa cómoda que no comprima y permita movilidad de la circulación.
· El mareo es poco frecuente en viajes en avión a no ser que haya muchas turbulencias. Los viajeros susceptibles deben intentar sentarse en la sección media del avión, tener disponible bolsa para mareo y consultar con su médico sobre la toma de alguna medicación. Mirar hacia el horizonte para notar menos la inestabilidad. No abusar de la ingesta de líquidos.
· La inmovilidad prolongada puede dar problemas serios de trombosis. Es aconsejable moverse por la cabina cada 2-3 horas, realizar ejercicios con las piernas estando sentados, llevar ropa cómoda, no obstaculizar el movimiento de las piernas con el equipaje de mano, usar medias de compresión graduada puede evitar el hinchazón de los pies, etc.
· El Jet Lag cuando la diferencia de horas es muy grande, se puede producir síntomas de indigestión, malestar general, somnolencia durante el día y dificultad para dormir por la noche .Lo mejor es intentar adaptarse al horario de llegada, estar bien hidratados.
· Miedo a volar, si cree que le va a generar gran angustia, consulte con su médico antes de viajar por si necesita medicación suave. Respirar de forma pausada y tener alguna distracción, tal como escuchar música, leer, conversar puede hacer más fácil el viaje.
· “El Síndrome de la clase turista” (TVP), el término más apropiado es el de trombosis del viajero ya que esto puede ocurrir a los viajeros que están colocados en otros lugares del avión.
Es una situación en la que un trombo se desarrolla en las venas profundas, normalmente de las piernas y puede aparecer como complicación embolismo pulmonar o tromboembolismo venoso. Puede tener relación con el tabaco, obesidad y con las venas varicosas, y entre los factores de riesgo podemos encontrar:
Ø Alteraciones sanguíneas y de la coagulación
Ø Cirugía mayor reciente
Ø Embarazo
Ø Inmovilización prolongada
Ø Edad superior a cuarenta años
Ø Tratamiento hormonal con estrógenos, anticonceptivos.
Para los pasajeros, se recomienda que lleven a cabo ejercicios de estiramiento de forma frecuente y regular durante el vuelo, cambiar de postura, estar bien hidratado, utilizar calcetines o medias de varices, llevar ropa holgada, y aquellos que tengan mayor riesgo, deben consultar con su médico si es recomendable la ingesta de aspirina e incluso una dosis de heparina.
- Es un viaje en el que se inscriben muchas personas mayores. Cómo ha visto el recorrido por Tierra Santa: accesos, escaleras, paseos, subidas y bajadas. Es problemático el itinerario? Qué precauciones han de tomar las personas con problemas médicos: piernas, corazón…
-
- Es un viaje maravilloso, pero es verdad que hay determinados lugares de difícil acceso para las personas con dificultad para caminar. También por motivos de control en aeropuertos, se debe pasar por arcos de seguridad, que las personas con marcapasos no pueden atravesar, a estas personas les recomiendo que lleven una tarjeta en inglés donde lo especifique. Llevar la medicación habitual en el bolso.
- Creo que el guía, el día anterior a la excursión, debe explicar las dificultades que se pueden presentar e ir preparados con calzado adecuado (fuera tacones) y ropa cómoda, y siempre se puede esperar al grupo en una zona adecuada hasta que regresen.
- En verano, hay lugares, como el Mar Muerto, Jericó y Tiberíades, donde aprieta el calor. Para quienes son más sensibles al sol y no soportan los calores, ¿cómo deben actuar y qué medidas se han de tomar? Qué vestuario es el más apropiado para los meses de verano?
- La exposición a altas temperaturas y humedad puede provocar extenuación por calor y golpe de calor. Hay que mantener una adecuada ingesta de líquidos, los viajeros mayores deben tener un cuidado especial en consumir más cantidad de líquidos ya que con la edad disminuye el reflejo de la sed, tomar algo que contenga sal (si no está contraindicado).
- Ducha diaria, vestir con ropa holgada de algodón y aplicación de polvos de talco en zonas sensibles de la piel. Utilizar sombreros y gafas de sol, crema de protección solar y en algunos lugares llevar repelente de mosquitos.
- En cuanto a las comidas en los hoteles y restaurantes, son aptas para nuestros gustos y estómagos? Qué hay que hacer para prevenir los problemas digestivos del viajero, y que causan tantos problemas a muchas personas?
-
- . En general los alimentos y bebidas de los lugares donde se pernocta son seguros pero siempre hay que considerar cuando se viaja algunos consejos:
- El agua siempre embotellada, evitar los hielos, los alimentos no deben ser crudos y los cocinados mantenidos a temperatura adecuada, evitar salsas y preparados con huevos crudos. Evitar helados o alimentos de puestos callejeros. Es aconsejable tomar fruta para el estreñimiento, pero debe ser pelada por uno mismo.
- En cuanto a la comida es de tipo mediterránea, yo casi eché en falta (no se si esto lo van a publicar) el probar la cocina del país que es otra de las riquezas que nos pueden ofrecer, lo que sí pude comprobar es que el vino de la tierra es enormemente placentero.
- En nuestra programación se incluye “la posibilidad de baño en el Mar Muerto”.
Todos conocemos las cualidades terapéuticas de sus aguas, pero a la hora del baño, y debido a la fuerte salinidad, cómo hay que actuar.
Conviene ir preparado con chanclas para no pisar el suelo de los vestuarios, además del traje de baño y toalla, y desde luego bajo ningún concepto meter la cabeza, a mí me salpicó una gota en el ojo y puedo asegurar que vi las estrellas.
Las personas que no se sientan seguras dentro del agua, deben estar acompañadas porque el suelo es de fango y es difícil la movilidad. La verdad es que se pasa un rato muy entretenido.
- En algunos viajeros de Tierra Santa, se produce de llamado “Síndrome de Jerusalén”, que trastorna un tanto las cabezas de los afectados, produciendo cuadros de locura pasajera. Entre nuestros peregrinos normalmente no llega a darse ningún caso, pero sí en ciudadanos nórdicos y norteamericanos. Por qué puede producirse esta situación?
Aunque reconozco que los diferentes lugares por los que pasamos tienen una implicación emotiva muy importante, las personas con una sensibilidad especial y distorsionada pueden tener un comportamiento histérico de la situación. Son personas normalmente con un comportamiento inmaduro y erróneo que llegan a somatizar lo que no es en realidad la Fe.
Otro tema puede ser en personas que padezcan claustrofobia y en lugares cerrados y con tanta gente, puedan sentirse angustiados, esto es otra cosa diferente.
- Como Ud. sabe, el Centro Tierra Santa, organiza también viajes a otros destinos, como Egipto, El Sinaí, Turquía, Siria, Jordania, Grecia, Polonia…
En estos destinos, ¿se recomienda llevar un mínimo de botiquín, o tomar alguna precaución?
Siempre que se sale de viaje conviene llevar un pequeño botiquín, dependerá del lugar y tiempo de estancia su contenido. En primer lugar se ha de llevar la medicación habitual, y mejor, en el bolso de mano que todo en la maleta.
Las personas que utilizan insulina, deben consultar a su médico el ajuste de horario de dosis. En cuanto a fármacos, paracetamol o ibuprofeno, algún protector gástrico, antidiarreicos y para el estreñimiento, algún colirio suave, tiritas, protección solar, alguna crema para las rozaduras.
- Algún consejo especial para nuestros peregrinos y lectores, a la hora de ponerse en marcha hacia Tierra Santa.
- Que lleven su maleta llena de ilusión y con el corazón abierto a todas las culturas que se van a encontrar, y sepan que es un viaje especial que deja huella.
Besos a todos los peregrinos
- Agradecemos a la doctora, y peregrina, Susana Morte, su disposición a realizar esta entrevista y aconsejar a los futuros peregrinos sobre estos temas tan necesarios para el buen funcionamiento de la Peregrinación.
Entrevistó Manuel Crespo
|